Antes de mirar modelos y precios, piensa en el uso principal que le darás al equipo. Con esa idea clara es mucho más fácil comprar un ordenador que cumpla tus expectativas sin pagar por prestaciones que no necesitas.
Procesador
Es el componente que más influye en la velocidad general. Para ofimática y navegación basta con uno de gama media; la edición de vídeo, el diseño 3D o la programación exigente se benefician de más núcleos.
Memoria RAM
Determina cuántas aplicaciones puedes tener abiertas sin que el sistema se ralentice. Si trabajas con muchas pestañas, diseño o máquinas virtuales, elige una cantidad generosa y comprueba si se puede ampliar.
Almacenamiento
Lo recomendable es que el sistema vaya en un SSD. Si guardas muchos archivos, puedes combinarlo con un segundo disco de mayor capacidad.
Tarjeta gráfica
Para oficina basta con la gráfica integrada. Una gráfica dedicada solo es necesaria para videojuegos, edición de vídeo, modelado 3D o inteligencia artificial.
Resumen según el uso
- Ofimática y estudios: procesador de gama media, SSD y gráfica integrada.
- Trabajo profesional: más memoria RAM, SSD amplio y procesador potente.
- Diseño y vídeo: procesador de gama alta, gráfica dedicada y buena pantalla.
- Gaming: gráfica dedicada potente, buena refrigeración y monitor de alta tasa de refresco.
Si no encuentras el equipo exacto, puedes personalizar tu PC y recibir un presupuesto a medida.